El pasado 16 de julio de 2026, cerca de 432 estudiantes de Jardín a grado Octavo cambiaron el salón de clase por senderos, árboles y aire libre durante una salida pedagógica al Ecoparque Los Trapiches, en el municipio de La Mesa, Cundinamarca. La jornada, reportada por el docente Jesús Morantes, se convirtió en una experiencia que combinó exploración, trabajo en equipo y aprendizaje ambiental para estudiantes de distintas edades.
Aprender fuera del aula, en contacto directo con la naturaleza
Durante la visita, los estudiantes participaron en un recorrido guiado, actividades lúdicas y experiencias de aprendizaje al aire libre. A través de la observación, la exploración y el trabajo colaborativo, los niños y jóvenes fortalecieron sus conocimientos sobre el cuidado del medio ambiente, la biodiversidad y la importancia de conservar los recursos naturales.
Para muchos, la jornada fue mucho más que un paseo: fue una oportunidad de vivir de primera mano conceptos que normalmente se estudian desde un libro. Así lo resumió uno de los estudiantes participantes, quien afirmó: “me gusta mucho salir con mi colegio, porque siento que puedo ver el amor de Dios en los viajes”, una frase que refleja cómo la institución busca que sus estudiantes conecten la fe con cada experiencia de aprendizaje.







Una apuesta por la formación integral fuera del aula
Este tipo de salidas pedagógicas responde a un propósito claro: fortalecer el aprendizaje a través de la experiencia directa, promoviendo al mismo tiempo el cuidado del medio ambiente y el trabajo en equipo. Para Conviventia, actividades como esta son fundamentales porque complementan la formación integral de los estudiantes y refuerzan aprendizajes que van más allá de lo académico, tocando también lo emocional, lo social y lo espiritual.
Un impacto que abarca desde Jardín hasta Octavo
El alcance de esta salida pedagógica fue amplio: estudiantes desde Jardín hasta grado Octavo hicieron parte de la jornada, lo que permitió que niños y jóvenes de distintas edades fortalecieran su conciencia ambiental, su capacidad de trabajo colaborativo y su aprendizaje experiencial al mismo tiempo. Según destacan desde la institución, este tipo de experiencias permite afianzar conocimientos de una manera práctica, significativa y cercana a la realidad, algo que difícilmente se logra únicamente dentro de las cuatro paredes de un salón.
Con jornadas como esta, la institución reafirma su compromiso de llevar el aprendizaje más allá del aula, formando estudiantes que no solo adquieren conocimiento, sino que también aprenden a cuidar su entorno y a trabajar en comunidad.



