El pasado 8 de mayo de 2026, los pasillos del Colegio Dios es Amor en Lucero Alto se llenaron de familias, risas infantiles y aprendizajes de varios meses hechos realidad. Los estudiantes de Jardín, Transición A y Transición B cerraron su proyecto pedagógico “Dios creó los animales para que los cuidemos y los protejamos siempre”, una jornada que combinó fe, arte y aprendizaje en familia, y que además coincidió con la celebración del Día de la Madre.
En total, 125 personas —115 padres de familia y 10 docentes y administrativos— hicieron parte de un evento que, más que una simple muestra académica, se convirtió en un espacio de encuentro entre el hogar y la institución educativa.
Un devocional que abrió el corazón antes de abrir las estaciones
La jornada, que se extendió desde las 7:30 a. m. hasta el mediodía en las instalaciones del colegio, comenzó con la recepción de las familias y un momento de reflexión espiritual liderado por el Capellán Rubén Salazar y el docente Pablo Maldonado. A través de una presentación del Mago Pablo, los asistentes fueron guiados en una reflexión sobre la omnipotencia de Dios: aunque algunos trucos puedan parecer “mágicos” a los ojos humanos, solo Dios es capaz de obras verdaderamente extraordinarias. El momento cerró con un tiempo de alabanza y adoración que marcó el tono espiritual de todo el evento.
Después llegó el turno del arte. Bajo la dirección de los docentes Leonardo Arévalo y Viviana Alfonso, los niños presentaron muestras de música e inglés que evidenciaron el trabajo desarrollado durante el proyecto, fortaleciendo su expresión artística y comunicativa frente a un público expectante y orgulloso.
Un homenaje especial para las madres
Coincidiendo con la celebración del Día de la Madre, el colegio aprovechó el encuentro para rendir un homenaje a las mamás presentes. Los estudiantes expresaron su amor y gratitud entregando un detalle conmemorativo a sus madres y acudientes, un gesto sencillo que llenó de emoción a más de una familia.



Cuatro estaciones para aprender jugando
El corazón pedagógico de la jornada estuvo en cuatro estaciones interactivas, diseñadas para que niños y padres aprendieran juntos sobre el cuidado de los animales:
- Estación 1 (docente Yisell Matallana): clasificación y cuidado de animales, además de una manualidad en forma de gallina.
- Estación 2 (docente Ana María Ramírez): actividades de vida en la granja, incluyendo el ordeño de una vaca y el trenzado de la cola de un caballo.
- Estación 3 (docente Natalia González): un animado baile de granja con accesorios festivos y figuras de animales elaboradas en cartón.
- Estación 4: un foro interactivo apoyado en recursos audiovisuales, donde las familias compartieron experiencias sobre el cuidado y la protección de los animales.
Cada estación estuvo pensada para que el aprendizaje no se quedara solo en la teoría, sino que se viviera en familia, a través del juego, el trabajo colaborativo y la participación activa de padres e hijos.
Más que una actividad: un modelo educativo en acción
Para el Colegio Dios es Amor, jornadas como esta no son un evento aislado, sino la materialización de su modelo pedagógico “Escuela con Propósito”, que busca integrar los procesos académicos, formativos y espirituales en cada experiencia escolar. Según explicó la Coordinadora Académica, Saridt Díaz, quien reportó y acompañó la actividad, el objetivo central era evidenciar los aprendizajes alcanzados por los niños, promover valores de cuidado y respeto por la creación de Dios, y fortalecer los vínculos entre el hogar y la institución.
El resultado, según el colegio, fue precisamente ese: una comunidad educativa más unida, familias que compartieron tiempo de calidad con sus hijos, y estudiantes que reafirmaron valores de responsabilidad, respeto y amor por la creación.
La institución agradeció públicamente la asistencia y el compromiso de las familias que hicieron posible una jornada que, para muchos, será recordada como una de las más significativas del semestre.



